A gustito en Hoi An

Después de la desmotivada visita a Hue, esperaba que Hoi An fuera un lugar especial. Tenia excelentes referencias por parte de conocidos y viajeros que me hablaban de maravillaras acerca de esta ciudad. Estaban en lo cierto, encontré en esta ciudad mucho más de lo que me habían dicho.

Si me preguntáis como es Hoi An, os diré que se trata de una ciudad muy relajada, llena de lámparas chinas de colores cálidos como el rojo , naranja y amarillo. Durante el día pasan más o menos desapercibidas, pero su máximo esplendor lo consiguen cuando llega la oscuridad. En ese momento, son las encargadas de iluminar las calles y sobretodo los restaurantes alrededor del rio, consiguiendo un bonito efecto lumínico.

Es aconsejable comer en cualquier bar alrededor del rio, pero si realmente queréis degustar de comida tradicional vietnamita, os aconsejo que no dejéis pasar por alto los restaurantes locales que se encuentran un poco a escasos metros del rio, donde degustareis el mejor “Cau lau”.

Los amantes de la cerveza, encontrarán en Vietnam el paraíso. Sin ser la mejor cerveza del mundo, si lo debe ser como la más barata, y es que llegamos a pagar 7 céntimos de euro por una jarra!

Los días en Hoi An eran muy calurosos. La mejor manera de pasarlos, fue en remojo en la playa.

Es verdad que las playas de Vietnam, sin tener arena blanca, ni espectaculares piedras, ofrecen algo que es muy difícil de encontrar en Tailandia; soledad y tranquilidad.

Me sorprendió mucho el tipo de barca que utilizan los pescadores locales. Se trata de una barca completamente circular, más parecida a medio coco que a una barca, pero más sorprendente era, con la velocidad que estos experimentados navegantes, conseguían abrirse paso entre las olas y la corriente.

El camino lo hicimos en bicicleta (muy recomendado), así tuvimos la oportunidad de observar las palmeras que crecen directamente en el agua, y ver de primera mano, como los agricultores queman los restos del último cultivo de arroz, para prepara la siguiente siembra.

Otra actividad interesante, es alquilar una moto, e ir a explorar la zona. Acostumbrarse al tráfico requiere un poco de preparación ,pero en cuanto se supera, se disfruta mucho. Se conduce por la derecha, cosa que facilita bastante el tema de conducir. Nosotros alquilamos unas scooter 125 por 4€ al día, y nos fuimos a visitar las ruinas de My Son. La visita merece la pena, pero si lo volviera a hacer, seguramente iría temprano por la mañana para evitar el calor sofocante de las horas centrales de día.

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About the Author: Ferran
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2 comments

  1. Josep dice:

    Cultureta i relax….bona idea!

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