Ángeles y demonios en Mumbai

De Mumbai no tengo fotos, no tengo sonidos, pero lo que si tengo una aventura que contaros.

La aventura empezó en el aeropuerto de Delhi. Debido a una retención monumental llegué al aeropuerto 1:15 horas antes de la salida del vuelo, y aún tenia que facturar. El problema es que no encontraba la taquilla para facturar , y finalmente después de preguntar y preguntar me comunicaron que esa compañía no operaba desde esa terminal. ¿COMO?!!! .

Creo que superé el récord de velocidad que tiene Hussain Bolt corriendo hasta la salida del aeropuerto.

En el exterior, seguí corriendo hacia un taxi, pero a escasos metros de llegar arrancó. En ese momento vi un señor que tenia abierta la puerta de su coche, y simplemente viendo mi cara de desesperación lo comprendió todo. Así que mientras el corría a sentarse a los mandos del coche, yo saltaba con mi estilo trampolín al asiento trasero.

 Cerré la puerta mientras el coche estaba en marcha, a la vez que le explicaba que mi vuelo salia en una hora desde la otra terminal. Acordamos el trayecto por 500 rupias, pero tenia que llegar rápido. Que dotes de conducción tenia ese indio! Yo creo que ha pasado muchas horas jugando al Grand Tiefth Auto!

LLegué a la otra terminal 45 minutos antes del vuelo, y por si era demasiado fácil, me encontré con una cola de más de 100 personas!! Ya tenia claro que perdía el vuelo, cuando alguien empezó a gritar “¿Mumbai, Mumbay, Mumbay?” , en ese momento, grité un “YO!!!

Tuve muchísima suerte y finalmente pude facturar y volar hasta Mumbay, para seguir la aventura.

En Mumbay me esperaba Nitiech, el hermano de un amigo indio que había hecho en el trayecto desde Jaisalmer hasta Dehi. Lo único que tenia que hacer, era encontrarme con él para que me hiciera de guía por la ciudad y me mostrara un ligar decente para dormir. Así que fui a buscar un taxi a la salida del aeropuerto. En seguida encontré a un individuo que estaba dispuesto a llevarme.

Al acordar el precio, me dijo que seria según tarifa, y que la tenia en el coche, así que una vez dentro del coche empezó a arrancar sin decirme la tarifa (primer fallo mio). Quando me mostró que eran 1300 rupias, lo encontré demasiado caro y decidí llamar a Nitiech. Me dijo que ni de coña, y entonces empezaron una discusión el taxista con él. Finalmente llegaron a un acuerdo de 800 rupias.

Entonces , me dijo que me daba 200 rupias, y que le diera 1000 rupias. Era oscuro y no veía muy bien los billetes, así que le dí 2 billletes de 500 rp. Pero el me dijo que me había equivocado, y le había dado 2 de 100rp. No tenia mas pasta, así que aceptó que le pagara en dolares (otro error) y continuar el viaje. A los pocos metros, se para a hablar con otro taxista de la misma compañía, y finalmente me dice que debo ir con el otro taxista , ya que el no tiene suficiente combustible. Estaba cansado y no estaba rápido de reflejos, así que no pensé en que le acababa de pagar y tenia rupias suficientes como para repostar.

Finalmente en el otro taxi, empecé a pensar (otro error, demasiado tarde). Estaba seguro que la primera vez le había pagado 1000 rp y no 200 como el decía. Me había hecho un cambiazo!!

Mostré mi enfado al taxista que ahora me llevaba, y este, me puso en contacto con el manager de la compañía, que para evitar malos rollos y denuncias de la policía, finalmente accedió a devolverme lo que me habían estafado. Al final del trayecto, me estaba esperando Nitiech y le expliqué todo lo que había pasado. Se enojó mucho y más cuando el taxista dijo que no podía devolvernos la pasta ahora, porque no la tenia, pero sin falta, el día siguiente lo haría.

Anotamos todo lo que pudimos, teléfono, matricula, nombre.. al menos lo tendríamos identificado.

Al día siguiente, me encontré con Nitiech y estuvo mostrándome, las partes menos turísticas de Mumbay, donde hacen vida la población real de esta ciudad. Me gustó gratamente, ver lo que hacen un fin de semana normal los habitantes de esta metrópolis, y ver que no es muy distinto a lo que hacemos nosotros.

Ya por la tarde, el taxista no daba señales de vida, así que decidimos llamarle para ver donde estaba. El tío, estaba en el aeropuerto , se le había pasado!!. Nos dijo que fuéramos a una estación de tren y que ahora llevaba unos clientes allí. Al llegar obviamente no estaba el taxista y ya me estaba empezando a cabrear.

Lo volvemos a llamar y nos dice que nos esperemos en otra estación, que en unos minutos pasara por allí. Desde un primer momento tendría que haber ido a denunciarlo, pero sabia que tampoco conseguiría nada. Así que decidí jugar al “a ver quien aguanta más”

Finalmente después esperar y esperar, perseguir el taxista por las estaciones , y quedarnos sin batería en ambos teléfonos para llamar, conseguimos dar con él.

Finalmente . gracias a Nitiech, no solamente recuperé mis rupias, si no que el mismo taxista me llevó gratis a un hotel, cerca del aeropuerto, donde el día siguiente volaría a Goa.

Si nos ponemos a pensar, perdí medio día por algo menos de 15€. ¿Realmente vale la pena? Claro que no. Pero, había otro tema a solucionar. No soporto que el acoso y engaño al turista, si llego a dejar este tema por finalizado si perseguir a nadie, estos taxistas, considerarían que conseguir rupias de esta manera resultado provechosa.

Espero que mi tozudez, haya servido de referencia para estos sinvergüenzas, y no piensen que todos los turistas se van a rendir tan fácilmente.

Toda esta aventura, fue sin duda alguna positiva. Por un lado me he dado cuenta de que hay gente maravillosa dispuesta a ayudarte sin pedirte nada a cambio. Por otro lado, con tanto ajetreo perdí el teléfono móvil. Esto me sirvió para desconectar-me del whatsapp, que con tantos grupos me estaba empezando a colapsar. Espero que no se enfado nadie por eso.

About the Author: Ferran
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5 comments

  1. Josep dice:

    Molt bé Ferran! Carai amb el taxista de Mumbai!

  2. Joan Carles dice:

    Timadors i lladres tenim a tot arreu per desgracia. Ves amb compte.

  3. […] Siempre hay una primera vez para todos nosotros, en este caso tenia dos “primeras veces”. Aunque mi cabeza hacia años que había estado por todo el mundo, mis pies habían estado en Europa, África y Asia, así que volar a Canadá era totalmente nuevo. Por otro lado por un error en la previsión de tiempos, compré el vuelo Beijing – Toronto, con escala de 45 minutos en Vancouver. Esto no debería ser problema, pero era un gran reto teniendo en cuenta que debía pasar el control de inmigración, recoger mi maleta, facturar en la siguiente compañía, pasar el control de seguridad, y finalmente y con suerte, subir-me en el vuelo a Toronto. Realmente era un reto mayor que la aventura en el aeropuerto de Delhi. […]

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